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viernes, 21 de abril de 2017

Eventos de interés: II Jornada de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas

II Jornada de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas: La importancia de un enfoque multidisciplinar

Fecha: 27 de Abril de 2017

Lugar: Salón de actos, H.U. Ramón y Cajal

Organizado por: Servicio de Reumatología

Inscripción gratuita: en la sede de la Jornada.

Información: pmartinv@salud.madrid.org



sábado, 24 de enero de 2015

Lupus Eritematoso Sistémico: La serie española RELESSER

El registro de Lupus Eritematoso Sistémico (LES) de la Sociedad Española de Reumatología (RELESSER) ha permitido al grupo de investigación de enfermedades sistémicas publicar este mes en la prestigiosa revista Medicine, en acceso abierto, los resultados del análisis de los datos de pacientes con LES incluidos entre Octubre de 2011 y Agosto de 2012 a nivel nacional.

El registro RELESSER incluyó datos de 4029 pacientes procedentes de 45 centros sanitarios de distintas provincias de España. Los pacientes incluidos no sólo fueron pacientes que cumplían 4 criterios de clasificación de LES (ACR 1997) sino aquellos que cumplián 3 criterios y que se denominaron "Lupus incompleto" (iLES). Esto ha permitido que el estudio consiga establecer comparaciones entre el comportamiento epidemiológico/demográfico y clínico de estos dos grupos de pacientes. 

Entre las diferencias más destacables de estos dos grupos, los investigadores demuestran que el iLES presenta con menor frecuencia en mujeres que el LES completo (84.9% vs 90.3%), mas tarde (41.0 vs. 32.6 años) y que su diagnóstico se retrasa más tiempo (7.0 vs 5.0 años).

Uno de los hallazgos más interesantes es el del analísis bivariado y multivariado de la proporción de aparición de los criterios de clasificación de LES en el grupo de pacientes con iLES y LES. Este análisis ha permitido distinguir al rash malar, las úlceras orales y el compromiso renal como los criterios que con mayor probabilidad corresponderán a un pacientes con LES de uno con iLES.

Otros importantes hallazgos obtenidos de este registro es el análisis de mortalidad (4.7% en iLES y 6.3% en LES) y la proporción de pacientes que han requerido al menos una hospitalización (28% en iLES y 44.6% en LES).

Este estudio pasa a ser un trabajo de cita obligatoria en todos los estudios que en adelante abarquen a población mediterránea afectada por LES o a futuros estudios epidemiológicos sobre el tema. Es sin duda una lectura recomendada.

Referencia
Rúa I, Richi P, López FJ, Galindo M. Comprehensive description of clinical characteristics of a large systemic lupus erythematosus cohort from the spanish rheuamtology society lupus registry (RELESSER) with emphasis on complete versus incomplete lupus differences. Medicine 2015:94(1).1-10


martes, 17 de septiembre de 2013

Nueva revista ACTA REUMATOLOGICA - Presentación e Invitación a autores y colaboradores


Tenemos el agrado de presentar la nueva revista Acta Reumatológica que gracias a la colaboración y respaldo de iMedPub iniciará la publicación de sus números en Enero de 2014. Acta Reumatológica es una revista orientada a la difusión y el intercambio de conocimientos científicos relacionados con nuestra especialidad. 

La presente entrada es una invitación a la comunidad científica a registrarse en el portal de la revista como lector o potencial autor. Suscripción

Presentación y objetivos de la revista

El equipo editorial de Acta Reumatológica está conformado por profesionales comprometidos con la investigación científica y la formación de futuros especialistas. Es gracias a esta doble vertiente que el espíritu de la línea editorial está comprometido con todos los investigadores, incluidos aquellos que empiezan su actividad científica incluso dentro del periodo de residentado médico.

El equipo de revisores tiene el compromiso de actuar como mediadores y de orientar al autor en la mejora de la calidad de sus trabajos antes de ejercer un mero papel de árbitro. Desde nuestro punto de vista, este rol permite dar visibilidad a muchos esfuerzos científicos que de otro modo no alcanzarían expresión en ningún medio debido a errores inherentes al proceso de comunicar el trabajo de investigación antes que a problemas relacionados con la metodología.

Acta Reumatológica tiene también la intención de promover la investigación desde sus fueros editoriales encaminando temáticas específicas en números especiales de acuerdo a la necesidades puntuales de generar conocimiento.

Un aspecto final, pero no menos importante, es que Acta Reumatológica pretende ser el escaparate para todos aquellos investigadores, reumatólogos o no, que tengan la intención de publicar en español o en inglés y que no dispongan de una revista local o nacional que les acoja. Con ese propósito, Acta Reumatológica ha convocado a un selecto grupo de editores provenientes de distintos países (Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, México, Perú y España) que procurarán una apropiada distribución de las convocatorias a autores así como una suficiente difusión de los números de la revista.
A continuación enlaces de interés que espero tengan a bien visitar:

Sin más que añadir, un cordial saludo a todos.

Dr. Carlos A Guillén
Acta Reumatológica
Editor en Jefe




miércoles, 1 de mayo de 2013

Clasificación práctica de las lesiones cutáneas del Lupus Eritematoso

A propósito de una revisión sobre el Lupus Tumidus realizada por Bielsa y Rodriguez, para la revista Piel y que está pendiente de publicación, los autores han elaborado una interesante clasificación de las lesiones cutáneas en el Lupus Eritematoso.

Los dos grandes grupos de clasificación se basan en la existencia o no de dermatitis de la interface. La dermatitis de la interface es un concepto que reúne a todas aquellas alteraciones agudas o crónicas que afectan a la unión dermoepidérmica. La dermatitis de la interface se caracteriza por tener un mecanismo histopatológico denominado reacción hística liquenoide. Para que esta reacción se lleve a cabo se requiere la activación de las células de Langerhans, su migración a través de la membrana basal hacia la dermis y su posterior drenaje hacia los gánglios linfáticos a través de la linfa. Como respuesta, en los ganglios se produce la activación de clonas de linfocitos T CD4 y CD8 dirigidos contra los queratinocitos cuyos antígenos fueron originalmente identificados por las células de Langerhans. 

El primer grupo de clasificación está constituido por aquellas lesiones en las que la dermatitis de la interface ha sido demostrada al microscopio. Este grupo reúne a lesiones muy características del Lupus Eritematoso por lo que los autores lo han denominado como Lesiones Cutáneas Específicas y comúnmente son conocidas como Lupus Eritematoso Cutáneo o LEC. Todas las lesiones que componen este grupo permiten realizar el diagnóstico de LE.
En este grupo hay una subdivisión basada en las manifestaciones clínicas y el curso evolutivo. 


  1. Lupus Eritematoso Cutáneo Crónico (LECC). En este grupo se encuentran lesiones de evolución tórpida, que suelen presentar intensas alteraciones epidérmicas y que curan dejando cicatriz. La forma más común de este grupo es el Lupus Eritematodo Discoide (LED). Las otras formas incluidas en este grupo son el lupus eritematoso hipertrófico y la paniculitis lúpica, siendo estas mucho menos frecuente. Curiosamente la proporción de pacientes pertenecientes a este grupo que tienen AAN positivos no supera el 20% y por otra parte, las manifestaciones sistémicas del lupus son menos frecuentes.
  2. Lupus Eritematoso cutáneo subagudo (LECS). Se trata de lesiones de aspecto psoriasiforme muy dependientes de la exposición solar. Estos pacientes suelen tener un compromiso sistémico de baja intensidad con predominio en la esfera musculoesquelética. A diferencia del LECC, la cicatriz residual no se produce y en su lugar se aprecia una zona de hipopigmentación. Otra peculiaridad es la relacionada con la proporción de pacientes con AAN positivo es superior al 80%. También se ha documentado una prevalencia de aRo de alrededor del 60% y aLa del 30%. 
  3. Lupus Eritematoso cutáneo agudo (LECA). Este grupo lo forman dos lesiones características: El eritema macular difuso y el eritema malar. Esta forma se asocia con un importante grado de afectación sistémica así como un perfil autoinmune con AAN y aDNA positivos.

Un segundo grupo de lesiones cutáneas es el que está conformado por formas que son propias de LE pero que se pueden observar en muchas otras enfermedades autoinmunes. En este grupo no existe dermatitis de interface. Las manifestaciones cutáneas de origen vascular que se encuentran en este grupo son: Vasculitis leucocitoclástica, livedo reticularis, fenómeno de Raynaud, Eritemalgia, vasculitis liveloide y tromboflebitis. Las manifestaciones ampollosas incluidas en este grupo son el LES ampulloso y otras enfermedades ampollares como la porfiria cutánea tarda, el penfigoide y la epidermolisis ampollar adquirida.


La perniosis lúpica y el lupus tumidus son dos tipos de lesiones que al no poder ser facilmente clasificables en los dos anteriores, forman parte de un grupo separado. 
El lupus tumidus (LT) merece una breve revisión. Se trata de una lesión que se presenta por igual en ambos sexos y no tiene especial predilección por ningún grupo de edad aunque prácticamente no se ha descrito en niños. 
La manifestación clínica es la de una lesión eritematosa, tipo habonosa que se presenta en áreas fotoexpuestas. A diferencia de las lesiones agrupadas como LECC, el LT no presenta descamación alguna y una vez resuelto no deja cicatriz ni tampoco zonas de hipopigmentación. En ocasiones la lesión es más proliferativa a nivel de sus bordes y por lo tanto durante su curación deja lesiones tipo arcos o anillos que son muy característica. Su carácter fotodependiente le otorga similitud con otras lesiones lúpicas sin embargo su aparición no es inmediata y por otra parte no presenta prurito asociado, hecho que le distingue de la Erupción Polimorfa Lumínica, una entidad clínicamente muy similar. Otra consideración diagnóstica importante es que se trata de lesiones de aparición y curso intermitente, hecho que las distingue del LECC que es persistente en el tiempo.
En cuanto al perfil inmunológico y el compromiso sistémico, el LET es un cuadro que se presenta en pacientes que dificilmente completan criterios de clasificación de LES. El compromiso sistémico es infrecuente y suelen tener AAN, aRo, aLa y aDNAs negativos.

A continuación incluyo enlaces a páginas externas con imágenes de Lupus Túmidus

REUMAR - Reumatología Argentina - Lesiones de aspecto anular de Lupus Túmidus.
DermNet NZ - Lupus túmidus, lesiones anulares en evolución y lesiones tipo habonosas.
DermIS - Lupus túmidos, forma hiperqueratósica en la planta de los pies.

Referencias y lecturas recomendadas


  • Lee AL. Lupus erythematosus. En: Bolognia JL, Jorizzo JL, Rapini RP, editores. Dermatology.. 2.a ed.. Philadelphia: Mosby Elsevier; 2008. p. 561–74.
  • Sontheimer RD. The lexicon of cutaneous lupus erythematosus-A review and personal perspective on the nomenclature and classification of the cutaneous manifestations of lupus erythematosus. Lupus. 1997;6: 84–95.
  • Gilliam JN, Sontheimer RD. Distinctive cutaneous subsets in the spectrum of lupus erythematosus. J Am Acad Dermatol. 1981;4:471–5.
  • Bielsa Marsol I, Rodrı´guez Caruncho C, Lupus eritematoso tumidus. Piel (Barc., Ed. impr.). 2011. doi:10.1016/j.piel.2010.11.011

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Actualización en Mortalidad en Enfermedades Reumáticas

En una entrada previa, hicimos una breve revisión sobre el incremento en la mortalidad que suponía el diagnóstico de Artritis Reumatoide en nuestros pacientes.

En el último número de Reumatología Clínica, Toledano y colaboradores han publicado un artículo original basado en un meta análisis sobre el mismo tema pero en relación con las enfermedades reumáticas. 

La estrategia de búsqueda en MEDLINE (1950-2009) incluyó términos alusivos a Lupus, esclerosis sistémicas, vasculitis, osteoartritis, espondiloartritis, dermatomiositis y osteoporosis. Además se revisaron los resúmenes ACR y EULAR 2007-2008. Los estudios tuvieron que incluir como variable de salida a la mortalidad expresada en términos de SMR (incremento relativo de la mortalidad). En algunos casos el SMR fue calculado siempre que el estudio lo permitiera (muertes observadas / muertes esperadas) y su correspondiente CI 95% calculado con la fórmula convencional.  La definición de SMR, ya ha sido comentada en una entrada previa relacionada con este tema.

El estudio incluyó para su revisión a 3526 artículos y 38 resúmenes. Tras la retirada de duplicados y trabajos que incumplían con los requerimientos establecidos, sólo se incluyeron 29 estudios. De ellos 16 correspondieron a artritis reumatoide, 5 a lupus, 7 a esclerosis sistémica, 2 a vasculitis, 1 a artritis psoriásica, 1 a osteoporosis y ninguno a osteoartrosis.

La contribución de pacientes de los estudios de mortalidad con AR fue de 10,000, 17.000 en los estudios de LES, 1.700 con esclerosis sistémica y 680 con artritis psoriásica entre los grupos más destacados en volumen.

En general, el resultado del meta análisis apunta que las enfermedades reumáticas incrementan la mortalidad con un SMR de 2.03 (IC 95% 1.79 a 2.29) siendo este incremento mayor en casos de vasculitis (4.80) y menor en artritis psoríasica (2.03).

El meta análisis incluye resultados SMR pormenorizados por cada uno de los 29 estudios incluidos con detalles del tiempo de seguimiento y de las características de los pacientes.
Aunque la patología reumatológica más frecuente, la osteoartritis, no ha sido incluida debido a la carencia de estudios que reunieron los criterios de selección, este trabajo es probablemente un estudio que será de la consulta y citación de múltiples estudios posteriores en los que la mortalidad de las enfermedades reumáticas sea un tema a considerar. Recomendamos intensamente su lectura en detalle.



miércoles, 19 de septiembre de 2012

Tema de Revisión. Tendinopatía Lúpica


Salvo en el caso de la artropatía deformante del lupus, la atención que se le presta a las tendinitis parece ser significativamente menor que a la artropatía lúpica. A continuación una breve reseña sobre este tema.

Desde el punto de vista clínico, el dolor tendinoso suele presentarse de forma progresiva con un patrón mixto y de una intensidad variable. Los tendones extensores del carpo y los flexores y extensores de las manos son los más frecuentemente afectados aunque también se describe afectación tendinosa en codos, rodilla y tendones de los pies.
Pie lúpico. La ecografía (a) muestra el trayecto teórico donde debería encontrarse el tendón. La imagen (b) muestra el corte longitudinal del tendón extensor luxado y acompañado de un halo hipoecoico.

La afectación tendinosa en el LES es probablemente tan extendida dentro del aparato locomotor como la propia artropatía lúpica. La introducción de la ecografía musculoesquelética en la valoración de los pacientes reumatológicos ha permitido identificar algún grado de afectación tendinosa en proporciones que alcanzan el 65%(1).
Desde el punto de vista morfológico se pueden distinguir dos tipos de afectación de los tendones antes de producirse una rotura. Durante las etapas iniciales, el hallazgo más frecuente es un depósito de fibrina entre las fibras del tendón y una disminución de la población de sinoviocitos con empobrecimiento del grosor de las fibras. La neovasculariación y el depósito de material inflamatorio son otros hallazgos frecuentes. La expresión ecográfica de esta fase es la de un tendón engrosado, hipoecoico que puede incluso presentar señal PD. En situaciones más tardías se los hallazgos anatomopatológicos son similares aunque la vascularización se empobrece probablemente por un fenómeno vaso oclusivo relacionado con la actividad de la enfermedad y destacan mayor depósito fibrinoide y menor población de fibras. En este punto, el hallazgo ecográfico es el de un tendón hipoecoico y adelgazado.(2–6) Según dos estudios realizados en tendones de las manos(5,6) de pacientes lúpicos, la prevalencia de tendinopatía se encuentra entre el 16 y el 30% sin embargo esta cifra depende del punto de referencia utilizado. En el trabajo de Yoon y colaboradores(5) la tendinosis de manos detectada fue predominantemente del tipo inicial (aumento de grosor y disminución de la ecogeneidad) mientras que en las observaciones realizadas por nuestro grupo(6) la tendinopatía se repartía equiparablemente en ambos tipos de tendinosis. Las tendinitis lúpicas son frecuentemente asimétricas siendo predominantemente afectado el tendón rotuliano (65%), seguido por el aquileo (27%) y los flexores de los dedos de las manos.(7,8)
La rotura tendinosa, no se produce necesariamente en el contexto de una tendinitis lúpica tardía aunque desde una perspectiva mecánica, son estas situaciones las más propicias y al mismo tiempo son estos tendones los menos capacitados para afrontar tensiones altas. Debido a que algunas roturas tendinosas pueden pasar desapercibidas por su parcialidad la prevalencia de éstas no es conocida. Pese a todo esto y siendo la tendinopatía rotuliana la más freucuentemente encontrada, la prevalencia de rotura espontánea de este tendón sigue siendo un hecho anecdótico.(9)
No se ha conseguido relacionar la actividad de la enfermedad o algún patrón clínico o analítico con la probabilidad de desarrollar una ruptura tendinosa. La propia actividad de la enfermedad sin embargo podría justificar el proceso inflamatorio que condiciona los cambios morfológicos en el tendón. El uso de corticoides sería otro condicionante tradicional. Los sobreesfuerzos físicos o traumatismos podrían incluirse como eventos finalmente desencadenantes del proceso aunque en las series consultadas, las rupturas espontáneas no son infrecuentes.(7,8)
La RMN ha abierto nuevas posibilidades al diagnóstico de la patología tendinosa en el lupus. En un estudio realizado en pacientes con deformidad de Jaccoud se identificó, mediante resonancia magnética, un 40% de prevalencia de afectación tendinosa en las manos (10) incluyendo tanto tendones flexores como extensores.

Está suficientemente claro que salvo hallazgos ecográficos y apuntes epidemiológicos sobre series de casos disponemos de información escasa sobre la patología tendinosa en el LES. Estudios orientados a relacionar las tendinopatías con condicionantes propios de la enfernedad, su situación o su tratamiento así como recomendaciones para la vigilancia de los tendones, son especialmente necesarios.


  1. Wright S, Filippucci E, Grassi W, Grey A, Bell A. Hand arthritis in systemic lupus erythematosus: an ultrasound pictorial essay. Lupus. 2006;15(8):501–6.
  2. Zea A, Romero F, illera O. Manifestaciones del aparato locomotor. Lupus Eritematoso Sistémico. 2da ed. Barcelona: MRA Ediciones; 2002. p. 102–3.
  3. Bianchi S, Martinoli C. Ecografía musculoesquelética. Primera. Madrid: Marban; 2011.
  4. Delle Sedie A, Riente L, Scirè CA, Iagnocco A, Filippucci E, Meenagh G, et al. Ultrasound imaging for the rheumatologist. XXIV. Sonographic evaluation of wrist and hand joint and tendon involvement in systemic lupus erythematosus. Clin. Exp. Rheumatol. 2009 dic;27(6):897–901.
  5. Yoon HS, Kim KJ, Kim EO, Yoon CH, Kim WU. Ultrasonographic evaluation of asymptomatic hand and wrist joint in patients with systemic lupus erythematosus. Ann Rheum Dis. 2011;70(Suppl3):310.
  6. Guillen Astete C, Macía Villa C, Boteanu A, Sifuentes Giraldo W, Zea Mendoza A. Ultrasonography assessment of non-deforming lupus arthropathy. Ann Rheum Dis. 2012;71(Suppl3):675.
  7. Furie RA, Chartash EK. Tendon rupture in systemic lupus erythematosus. Semin. Arthritis Rheum. 1988 nov;18(2):127–33.
  8. Formiga F, Moga I, Pac M, Valverde J, Fiter J, Palom X. [Spontaneous tendinous rupture in systemic lupus erythematosus. Presentation of 2 cases]. Rev Clin Esp. 1993 mar;192(4):175–7.
  9. Lu M, Johar S, Veenema K, Goldblatt J. Patellar tendon rupture with underlying systemic lupus erythematosus: a case report. J Emerg Med. 2012 jul;43(1):e35–38.
  10. Ostendorf B, Scherer A, Specker C, Mödder U, Schneider M. Jaccoud’s arthropathy in systemic lupus erythematosus: differentiation of deforming and erosive patterns by magnetic resonance imaging. Arthritis Rheum. 2003 ene;48(1):157–65.

viernes, 22 de junio de 2012

Riesgo cardiovascular en el Lupus Eritematoso Sistémico


Contribución de la Dra. Diana Botello. 


En el número de Enero de Rheumatology, Romero-Díaz y colaboradores han publicado una interesante revisión sobre el incremento de riesgo de presentar calcificaciones coronarias en pacientes con LES.

Se trata de un estudio de casos y controles anidado en una cohorte de seguimiento de pacientes con Lupus eritematoso sistémico (LES). El objetivo del estudio fue determinar los factores de riesgo para aterosclerosis prematura en estos pacientes. La importancia de determinar dichos factores, radica en que el riesgo  de presentar un evento coronario agudo en las pacientes con LES es 50 veces mayor al de controles de la misma edad y sexo, la presencia de enfermedad coronaria subclínica medida a través de la calcificación de las coronarias, es del 30-40% en  los pacientes  con LES versus 9-16% de los controles apareados por edad y sexo. Siendo la presencia de aterosclerosis prematura en estos pacientes parcialmente explicada por los factores tradicionales para aterosclerosis.
De una cohorte de seguimiento con  189  pacientes catalogados como enfermos al cumplir 4 o más de los criterios revisados  para la clasificación en LES (1982), que habían  sido estudiados al ingreso a la cohorte mediante  un formato de historia clínica estandarizado, exploración física , evaluación de la actividad de la enfermedad mediante el SLEDAI 2K (del inglés, Systemic Lupus Erythematosus Disease Activity Index) y analíticas entre las que se incluían: autoanticuerpos ( ANA, anti DNA, anti Ro, anti La, anti Sm, anti RNP, anticardiolipinas y anti beta 2 glicoproteina), perfil lipídico (colesterol total, HDL, LDL, triglicéridos, lipoproteína A y apolipoproteina B. A los  cuales se les había revaluado cada 3 a 6 meses, midiendo la actividad de la enfermedad mediante el SLEDAI 2000 y una vez al año, actualizando los datos demográficos, la presencia de comorbilidades, de daños irreversibles por la enfermedad, los cambios en los estilos de vida y en las variables obstétricas; Se estudiaron 139. Los restantes 50  no fueron incluidos  porque: a 27 se les perdió en el seguimiento, 6 se reusaron a participar, 14 habían fallecido y  3 cumplían criterios de exclusión (2 embarazadas, 1 paciente con angina antes del inicio del LES). La única diferencia estadísticamente significativa entre los paciente estudiados y los no estudiados fueron los niveles de proteína C reactiva.
A los 139 pacientes con LES y a 100 controles sanos apareados por edad y sexo seleccionados de forma aleatoria entre 2503 trabajadores del instituto donde se realizo el estudio, se  les evaluó de forma estandarizada mediante cuestionarios clínicos incluyendo evaluación de factores de riesgo cardiovascular, (hipertensión arterial , diabetes mellitus, menopausia, historia familiar de enfermedad cardiovascular, tabaquismo) evaluación física, analítica y tomografía computarizada multicorte cardiaca, con escáner de 64 multidetectores.  
Los individuos con calcificaciones en las coronarias fueron clasificados como enfermos para aterosclerosis, existiendo 10 (7,2%) casos enfermos para LES, y un caso sano para LES.
Entre los pacientes con LES y los sanos existieron diferencias estadísticamente significativas entre las siguientes variables: años de escolaridad [12,7 (9,3 – 16,1) en los pacientes con lupus y 14,6(12- 17,2) en los controles] (p < 0,001), prevalencia de hipertensión  [40% (28) para los pacientes con LES y 33%(24) para los controles] (p < 0,001), estado de postmenopausia [4% (3) en los pacientes y 11% (9) en los controles] (p < 0,001), niveles de LDL [106,2 (71,4 a 141) para los pacientes  y de 114,9 (80 a 149,8) para los controles] (p 0,04), niveles de  homocisteina [11,4 (6,7 a 16,1) en los pacientes y de 8,8 (5 a 12,6)] (p 0,003) y en el tamaño de la cintura en cm [ 83,4 (72,3 a 94,5) para los pacientes con lupus y de 80,3 (68,4 a 92,2) en los controles] (p 0,04).
Dado el pequeño número de casos  de calcificación coronaria, entre los enfermos y los sanos para lupus, no fue posible analizar de forma comparativa a los casos sanos versus los casos enfermos. Sin embargo, las calcificaciones coronarias fueron identificadas con mayor frecuencia entre los pacientes con lupus,  que en controles sanos de la misma edad y sexo. Siendo detectadas en estos pacientes desde los 23 años  y desde  los 3 años del diagnostico de LES.
 La presencia de calcificaciones se vio asociada con: la edad, la menopausia, los niveles de ApoB y el índice de riesgo de Framingham. Respecto a los factores propios del LES que se vieron asociados a calcificaciones coronarias están: la edad al diagnostico, la presencia de anticardiolipina IgG, la actividad de La enfermedad y la dosis acumulada de prednisolona; resultando como factor protector, el uso de antimalaricos.
A pesar de las limitaciones metodológicas del presente estudio podemos concluir que los paciente con LES tiene un aumento en el riesgo de sufrir calcificación en las arterias coronarias, comenzando a edades tempranas y al poco tiempo de inicio de la enfermedad. Los niveles altos de actividad de la enfermedad, el diagnostico a una edad más avanzada, la presencia de anticuerpos anticardiolipinas y la dosis acumulada de prednisolona se podrían considerar como n factores de riesgo no tradicionales para el desarrollo de calcificación de las arterias coronarias en pacientes con LES.  Con lo cual un control adecuado de la actividad de la enfermedad incluyendo el uso de antimalaricos y la modificación de los factores tradicionales para enfermedad cardiovascular son importantes para intentar disminuir la tasas de aterosclerosis y enfermedad coronaria prematura en estos pacientes.

Referencia
Romero-Díaz J, Vargas-Vóracková F, Kimura-Hayama E, Cortázar-Benítez LF, Gijón-Mitre R, Criales S, et al. Systemic lupus erythematosus risk factors for coronary artery calcifications. Rheumatology (Oxford). 2012 ene;51(1):110–9. 

domingo, 8 de abril de 2012

Afectación axial del Lupus Eritematoso Sistémico

La más frecuente de todas las manifestaciones del LES es la articular y comunmente tenemos en mente los distintos grados de afectación de articulaciones pequeñas de las manos cuando aludimos a este tipo manifestación.

Mucho menos conocida es la afectación del esqueleto axial en el LES.

Las articulaciones sacroiliacas son una diana potencial en el LES. Existen casos descritos de pacientes apropiadamente diagnosticados de LES que han presentado una clara artropatía radiológica a nivel de sacroiliacas. No se conoce con certeza la prevalencia de esta manifestación del LES aunque las opiniones al respecto son muy variable en tanto se considere la clínica, la radiología o la suma de ambas. La afectación sacroiliaca en los casos descritos en la literatura suele ser asimétrica y presentar un inequívoco ritmo doloroso inflamatorio.

Los pacientes con LES pueden presentar manifestaciones a nivel de la columna cervical muy similares a las que se identifican en la AR. Existen casos reportados de subluxación atlo-axoidea en pacientes con LES y en pacientes con LES y AR. Por otro lado, la prevalencia de alteraciones radiológicas cervicales a nivel de C1-C2 ronda el 6% por lo que debemos tenerla en mente cuando un paciente con LES se queja de cervicalgia. Clínicamente la subluxación no se distingue de la que se puede presentar en una AR incluyendo el aparatoso cortejo sintomático e incluso el riesgo vital. De ahí que la anticipación diagnóstica es muy importante. Al igual que en la AR, la fisiopatología de la subluxación, se hipotetiza alrededor de un debilitamiento de las unidades de fijación tendinosas cervicales altas como consecuncia de procesos inflamatorios crónicos.

Como recomendación, ante un dolor inflamatorio lumbar bajo o la historia reciente de cervicalgia mecánica en un paciente con LES conviene solicitar una radiografía de pelvis con proyección sacroiliaca o una radiografía cervical lateral y transoral respectivamente para descartar ambas formas de compromiso articular.

Proyección lateral y AP transoral para la valoración de la articulación atloaxoidea.
En la foto un trazo de fractura post traumática.

Referencias:
  1. Klemp P, Meyers OL, Keyzer C. Atlanto-axial subluxation in systemic lupus erythematosus: a case report. S. Afr. Med. J. 1977 ago 13;52(8):331–2.
  2. Isenberg DA, Tookman A, White AG, Hoffbrand BI, Mowbray J. Erosive rheumatoid arthritis co-existing with systemic lupus erythematosus. A report of a case, also showing atlanto-axial subluxation. Clin. Rheumatol. 1982 sep;1(3):216–20.
  3. Babini SM, Cocco JA, Babini JC, de la Sota M, Arturi A, Marcos JC. Atlantoaxial subluxation in systemic lupus erythematosus: further evidence of tendinous alterations. J. Rheumatol. 1990 feb;17(2):173–7.
  4. Lee SS. Symptomatic unilateral sacroiliitis in systemic lupus erythematosus. Lupus. 1995 ago;4(4):328–9.
  5. Kohli M, Bennett RM. Sacroiliitis in systemic lupus erythematosus. J. Rheumatol. 1994 ene;21(1):170–1.
  6. Vivas J, Tiliakos NA. Sacroiliitis in male systemic lupus erythematous. Scand. J. Rheumatol. 1985;14(4):441.
  7. Grossman JM. Lupus arthritis. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2009 ago;23(4):495–506.