viernes, 25 de mayo de 2012

Adversidades en Reumatología: Hablando el mismo idioma

Los medicamentos que administramos a nuestros pacientes y particularmente las terapias biológicas han realzado el concepto elemental de la seguridad.
Una importante dedicación de los esfuerzos de investigación radican en la necesidad de determinar si un tratamiento es lo suficientemente seguro para nuestros pacientes. Los ensayos de fase III y la propia farmacovigilancia son elementos ineludibles para llevar a cabo este propósito.
En el campo de la Reumatología, OMERACT (Outcome Measures in Rheumatology) es la organización que se ocupa de generar y difundir definiciones con el propósito de homogenizar criterios a la hora de realizar cualquier tipo de valoración que pretenda tener validez científica.
En el marco del OMERACT 8 (2007), es que se concibieron las normas estandarizadas para referirse a aquellos procesos relacionados con la seguridad de los tratamiento en Reumatología.
Este esfuerzo reúne un breve glosario de definiciones así como una detallada relación de las distintas formas de toxicidad organizadas por áreas de estudio, órganos y sistemas.

A continuación tres definiciones OMERACT 8 relacionadas con toxicidad medicamentosa:

- Reacción adversa a un medicamento: Noxa o reacción no intencionada a un agente terapéutico administrado a una dosis normalmente utilizada para la profilaxis, el diagnóstico o el tratamiento de una enfermedad. (p.e. aparición de rash cutáneo pruriginoso tras la administración de penicilina)
- Evento adverso: Una ocurrencia médica adversa que se suscita durante el tiempo en el que un paciente se encuentra bajo un tratamiento y que no necesariamente tiene relación causal con dicho tratamiento. (p.e. Caida del pelo durante el uso de un corticoide tópico en los codos).
- Efecto colateral: Un efecto no intencionado de un agente terapéutico a dosis normales, relacionado con sus propiedades farmacológicas. (p.e. Somnolencia por el uso de miorelajantes musculares.

La lectura del Standardizing assessment and reporting of adverse effects in rheumatology clinical trials II: the Rheumatology Common Toxicity Criteria v.2.0. es mandatoria para quienes tengan interés en la difusión de estudios sobre seguridad.

Lectura recomendada

Woodworth T, Furst DE, Alten R, Bingham C, Yocum D, Sloan V, et al. Standardizing assessment and reporting of adverse effects in rheumatology clinical trials II: the Rheumatology Common Toxicity Criteria v.2.0. J. Rheumatol. 2007 jun;34(6):1401–14.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Enfermedad intersticial pulmonar en la Dermatomiositis. Formas clínicas, patología y alternativas terapéuticas.


FORMAS CLINICAS Y CORRELATO HISTOPATOLOGICO
Las formas clínicas de enfermedad pulmonar intersticial en la dermatomiositis pueden clasificarse en tres distintos grupos: Enfermedad aguda, enfermedad progresiva y enfermedad asintomática. Esta definición general propuesta por Marie et al(1) obedece a una visión exclusivamente clínica que permite clasificar la gravedad por su forma de aparición.
La enfermedad aguda es el equivalente a la Neumonitis Intersticial Aguda (NIA) que a su vez es sinómino del síndrome de Hamman-Rich(1,2). La histopatología de la NIA, se corresponde con el patró de Daño Alveolar Difuso (DAD) que habitualmente se ve en el síndrome de distrés respiratorio del adulto (ARDS) y del que no se puede establecer una distinción histopatológica. El patrón DAD se compone de dos estadios, el primero conocido como exudativo es visible predominantemente en la primera semana de la injuria pulmonar y se caracteriza por la presencia de edema intraalveolar, formación de membranas hialinas e hiperplasia de los neumocitos tipo II, hemorragia intraalveolar e infiltrado intersticial de células inflamatorias mononucleares.  Un segundo estadio se produce después de la segunda semana de la injuria, se denomina fase proliferativa y se caracteriza por una florida proliferación fibroblástica tanto en el intersticio como en los espacios alveolares. También se aprecia hiperplasia de los neumocitos tipo II con cierto grado de atipia nuclear así como la presencia de trombos en arterias pequeñas y metaplasia escamosa en el epitelio bronquiolar.(2)
El segundo grupo o enfermedad progresiva se corresponde a la Neumonía intersticial subaguda (NISA). La diferenciación clínica se basa exclusivamente en el tiempo de desarrollo del cuadro: La NIA se define antes del primer mes mientras que la NISA entre el primer y tercer mes (3). Mientras que la NIA presentaba la histopatología del DAD, las NISA pueden presentar tres tipos distintos de presentación histológica: Neumonía organizada con bronquiolitis obliterante (BOOP), la neumonía intersticial usual (UIP) y la neumonía intersticial no específica (NSIP). La histología de la NSIP es muy similar al DAD diferenciándose en la abundante presencia de colágeno en las zonas de fibrosis. Para diferenciar la BOOP del DAD hace falta un estudio global del tejido. Mientras que en el DAD los hallazgos se pueden ver a lo largo de todo el tejido, en el caso de la BOOP el daño es parcheado y especialmente peribronquiolar.  La UIP se caracteriza por un patrón fibrótico homogéneo que no varía en el tiempo. Es importante destacar que en pacientes sometidos a ventilación mecánica con altos flujos de oxígeno la apariencia histológica del DAD puede ser indistinguible con la UIP.(2) Merece mención que la neumonía organizada criptogénica (COP) es un término que se suele intercambiar por la BOOP. Realmente se trata del mismo proceso histopatológico pero que se presenta en situaciones donde no subyace una enfermedad identificada(4) por lo tanto su uso como forma de afectación pulmonar de la DM es inapropiada.
El tercer grupo de pacientes está constituido por aquellos que no presentan ningún síntoma respiratorio –y que oscila entre el 22% y 25% de los casos de PM/DM pero que cursan con los hallazgos radiológico típicos de la enfermedad: Micronódulos parenquimatosos, opacidades lineales, irregularidad entre las interfaces de la pleura periférica y el parénquima pulmonar, opacidades en vidrio deslustrado, panalización, bronquiectasias y bronquiolectasias.(1,5)
 
ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO
La EPI en la DM supone un factor de mal pronóstico en si mismo. Como hemos visto en una entrada previa, el hallazgo histológico del DAD deteriora el pronóstico.
Los niveles de CPK en los pacientes con DM/ILD suelen ser menores que en la PM/ILD. Incluso se han reportado niveles de CPK normales en pacientes con ILD grave en el seno de una DM. Fusjisawa y colaboradores establecieron una asociación entre niveles bajos de CPK y mala respuesta a corticoides en ILD(6). Esta asociación parece contradecir las observaciones hechas por el grupo de Nawata y Kurasawa(7) en las que proponen los pulsos de prednisolona como terapia de primera línea en el manejo de la ILD. Si bien es cierto, en la serie que publicó este último grupo, hubo una respuesta favorable en pacientes con PM/ILD sin embargo sólo uno de sus pacientes con DM/ILD se benefició de este tratamiento. En la actualidad, la terapia con corticoides solos a dosis altas o pulsos de prednisolona parecen tener más probabilidades de éxito en pacientes con PM/ILD, formas histológicas BOOP o NSIP y en formas clínicas AIP.(1,8)
En la actualidad dos estudios grandes respaldan el uso de ciclosporina en pacientes con DM/ILD especialmente en los casos de NIA. Kameda y colaboradores(9) publicaron una serie de más de 100 pacientes con DM, de los que 27 desarrollaron ILD. Sus resultados muestran un incremento en la supervivencia del 25 al 50% al utilizar una terapia combinada de PDL 0,5 mg/Kg/día + 10-30 mg/Kg de Ciclofosfamida IV cada 3-4 semanas y 2-4 mg/Kg/día de Ciclosporina A (administrada oralmente salvo dificultades de ingestión). El más reciente estudio que avala el uso de Ciclosporina A es del grupo de Kotani y colaboradores(8), quienes en 2011 publicaron una serie de 14 casos tratados con PDL 1mg/Kg/día + 4mg/Kg/día de ciclosporina (IV u oral). Ellos demostraron una mejoría radiológica y de las pruebas respiratorias con significado estadístico y reportaron un único caso de fallecimiento tras 2 años de seguimiento.
En cuanto a otras terapias como el uso de inmunoglobulinas o Rituximab, ya las hemos abordado en entradas previas.

REFERENCIAS
  1. Marie I, Hachulla E, Chérin P, Dominique S, Hatron P-Y, Hellot M-F, et al. Interstitial lung disease in polymyositis and dermatomyositis. Arthritis Rheum. 2002 dic 15;47(6):614–22.
  2. Bouros D, Nicholson AC, Polychronopoulos V, du Bois RM. Acute interstitial pneumonia. Eur. Respir. J. 2000 feb;15(2):412–8.
  3. Hiro Kuroda, Hiroshi Morinaga, Chikage Satoh, Akira Miyata, Katsutoshi Sunami. Clinical study of 10 cases of acute or subacute interstitial pneumonia associated with dermatomyositis. Mod. Rheum. 2003;13:313–8.
  4. Geddes DM. BOOP and COP. Thorax. 1991 ago;46(8):545–7.
  5. Hirakata M, Nagai S. Interstitial lung disease in polymyositis and dermatomyositis. Curr Opin Rheumatol. 2000 nov;12(6):501–8.
  6. Fujisawa T, Suda T, Nakamura Y, Enomoto N, Ide K, Toyoshima M, et al. Differences in clinical features and prognosis of interstitial lung diseases between polymyositis and dermatomyositis. J. Rheumatol. 2005 ene;32(1):58–64.
  7. Nawata Y, Kurasawa K, Takabayashi K, Miike S, Watanabe N, Hiraguri M, et al. Corticosteroid resistant interstitial pneumonitis in dermatomyositis/polymyositis: prediction and treatment with cyclosporine. J. Rheumatol. 1999 jul;26(7):1527–33.
  8. Kotani T, Takeuchi T, Makino S, Hata K, Yoshida S, Nagai K, et al. Combination with corticosteroids and cyclosporin-A improves pulmonary function test results and chest HRCT findings in dermatomyositis patients with acute/subacute interstitial pneumonia. Clin. Rheumatol. 2011 ago;30(8):1021–8.
  9. Kameda H, Nagasawa H, Ogawa H, Sekiguchi N, Takei H, Tokuhira M, et al. Combination therapy with corticosteroids, cyclosporin A, and intravenous pulse cyclophosphamide for acute/subacute interstitial pneumonia in patients with dermatomyositis. J. Rheumatol. 2005 sep;32(9):1719–26.

martes, 15 de mayo de 2012

Tema de revisión: Valoración Ecográfica del Hombro en urgencias

Introducción
La valoración de pacientes con patología musculoesquelética representa una importante proporción del trabajo en los servicios de urgencias. 
Un punto de interés en el manejo de este grupo de patologías en urgencias es el costo y eficiencia del acto médico tanto por el tiempo empleado en alcanzar el diagnóstico y las pruebas complementarias requeridas. Si bien la resonancia magnética (RM) es la prueba de mayor utilidad en este tipo de valoraciones, la ultrasonografía (US) es una técnica más accesible, de rápida disposición y mucho más barata pero más importante que ello, la información que aporta permite un sustento sólido para la toma de decisiones médicas en urgencias. En el caso particular del hombro, la ecografía permite una valoración de la microanatomía fibrilar del manguito rotador, estructura sobre la que se produce la mayor proporción de patología de esta articulación. 
La US viene siendo utilizada en medicina deportiva tanto o más que la RM. Además de permitir la realización de diagnósticos a la cabecera del paciente en la urgencia, es de utilidad para la realización de aspiraciones difíciles o la administración de corticoides, anestésicos o incluso agentes biológicos. En ese mismo sentido se ha demostrado que la administración de tratamientos intra articulares bajo la guía ecográfica permite adicionalmente equiparar la precisión de facultativos menos entrenados con la de reumatólogos expertos.
La patología del hombro suele ser explicable por problemas mecánicos de los tendones del manguito de los rotadores. Una pequeña proporción de la patología del hombro se debe a patología infecciosa o inflamatoria siendo esta la que requiere ser descartada con prioridad antes de considerar el manejo ambulatorio.

Generalidades y consideraciones anatómico-ultrasonográficas
La exploración ecográfica del hombro requiere el uso de sondas lineales de entre 10-15Hz capaces de realizar estudios a escasa profundidad y con buena resolución. Como en cualquier estudio ecográfico, la densidad ecográfica o ecogenicidad es el punto de referencia que permite distinguir estructuras anatómicas sin embargo, el apropiado entrenamiento y conocimiento de las disposiciones morfológicas son fundamentales para realizar un diagnóstico ecográfico.

La exploración ecográfica del hombro en urgencias
Piel y tejido celular subcutáneo
La piel y la grasa subcutánea son fácilmente valorables por medio de la ecografía. La colocación de la sonda sobre una región tumefacta revelará un aumento de volumen de estas estructuras, habitualmente asociado a una disminución de su ecogeneidad y que conviene valorar de manera comparativa con el hombro contralateral. Ante la ausencia de otros hallazgos, ante estos signos ecográficos podemos atribuir el cuadro a un proceso inflamatorio superficial (celulitis, paniculitis).
Bursa subacromiodeltoidea (BSAD).
La bursa más importante del hombro es la BSAD. Esta estructura se encuentra inmediatamente profunda al músculo deltoides, baña a todo el manguito rotador y establece contacto con la articulación glenohumeral. Por medio de una aproximación por la cara anterior del hombro y con la sonda en posición horizontal se puede conseguir una rápida valoración de la BSAD identificando esta por su aspecto anecoico de aspecto laminar o abombado (Foto 1) según la cantidad de líquido que contenga. Aunque suelen ser fácilmente drenables, las BSAD son fácilmente abordables con guía ecográfica reduciendo la necesidad de punciones repetidas y facilitando la instilación de tratamientos sin lesionar el resto de estructuras del manguito rotador. 
Tendones del manguito rotador
El estudio de los tendones es especialmente importante a nivel del hombro. La patología del manguito rotador en su integridad puede ser estudiada por medio de la ecografía. La ecografía de hombro desde la cara anterior permite el estudio de la morfología del tendón del bíceps, de la bursa subacromiodeltoidea incluso por dentro de la canaleta bicipital, del tendón subescapular, infraespinoso y supraespinoso. Las roturas parciales, completas o masivas son de fácil diagnóstico así como la distensión de la bursa y la presencia de derrame a dicho nivel. La presencia de calcificaciones intrantendinosas (Foto 2) es fácilmente detectable incluso en estadios precoces en los que la radiología es insuficiente para el diagnóstico.
La tendinosis del bíceps, habitualmente asociada a sinovitis es fácilmente demostrable por medio del acceso ecográfico desde la cara anterior del hombro a la altura de la canaleta bicipital. El tendón subescapular (TSb) y supraespinoso (TSE) reúnen la mayor proporción de causas de dolor de hombro. Ambas estructuras son valorables por medio de un acceso ecográfico muy similar al del tendón del bíceps realizando maniobras posturales que permitan su apropiada exposición. La rotación externa del hombro con el codo fijado a la pared lateral del tórax expone el TSb mientras que la retropulsión con rotación interna del brazo expone el TSE.
La identificación de la etiología de una determinada limitación funcional permite realizar medidas terapéuticas inmediatas o derivar al paciente a unidades específicas de tratamiento. La ecografía también marca una importante diferencia en el manejo del paciente con dolor de hombro de cara al uso de infiltraciones guiadas sobre las áreas tendinosas afectadas demostrando en múltiples estudios una mayor eficacia a corto plazo y menos rotunda a largo plazo comparadas con las infiltraciones convencionales o el manejo conservador.
El estudio de los recesos y las propias articulaciones se constituye en el propósito más importante de la ecografía del hombro en urgencias por permitir el diagnóstico de procesos efusivos intra-articulares y guiar la realización de aspiraciones diagnósticas con cierta capacidad terapéutica asociada inmediata. Hay que tener presente que aunque infrecuente, la artritis de hombro es una patología potencialmente grave por lo que la valoración articular es imprescindible ante su sospecha. Para su estudio se requiere el abordaje por la cara posterior del hombro accediendo así al receso posterior de la articulación glenohumeral que junto con el receso axilar son las únicas aproximaciones que permiten el estudio de la articulación propiamente dicha. En estas dos proyecciones es muy conveniente valorar la existencia de señal Power Doppler antes de descartar por completo la presencia de artritis o una sinovitis bilateral, siendo esta última muy característica de la Polimialgia reumática.
A nivel de la cara superior se puede realizar el estudio de la articulación acromioclavicular. No es infrecuente encontrar alteraciones en la ecoestructura de la superficie cortical de las dos vertientes de esta articulación e incluso abombamientos capsulares especialmente en pacientes ancianos
El estudio ecográfico del hombro incluye la valoración dinámica de la abducción pasiva o activa del hombro. La visualización del recorrido del manguito por debajo de la apófisis acromial es un signo inequívoco que descarta el síndrome de atrapamiento que puede ser provocado por cualquier proceso que aumente el grosor del manguito en un punto determinado (calcificación, distensión) o debido a alteraciones óseas que estrechen dicho pasaje (osteofitos, cayos óseos, dislocaciones).
El estudio del cartílago es especialmente interesante cuando se intenta descartar los procesos inflamatorios intra articulares secundarios al depósito de microcristales. Los hallazgos ecográficos son muy característicos y junto con el perfil clínico, suelen ser suficientes para establecer el diagnóstico e iniciar el tratamiento específico.

Algoritmo diagnóstico-terapéutico (Figura 1).
Ante un dolor de hombro debe determinarse si ha existido un origen traumático o no. Ante un proceso traumático directo (impacto) o indirecto (convulsión), se deben descartar radiológicamente fracturas o luxaciones. Una vez descartadas estas posibilidades o ante un proceso doloroso sin relación a traumatismos debe valorarse el compromiso general del paciente. Ante un compromiso sistémico general (fiebre, astenia e impotencia funcional) se debe descartar una artritis de hombro por medio de una valoración ecográfica especialmente acuciosa de los recesos posterior y axilar. Ante una efusión a estos niveles, se debe intentar su drenaje y valorar según el resultado el manejo antibiótico intrahospitalario en el caso de una artritis infecciosa. Cuando el compromiso se circunscribe al hombro, es habitual que se identifiquen patologías del manguito rotador con una ecografía convencional. En pacientes menores de 60 años, el diagnóstico de tendinosis difusa debe ser tratado prioritariamente por vía oral con o sin fisioterapia coadyuvante y sólo en casos de muy mal control analgésico considerar las infiltraciones guiadas por ecografía hacia la BSAD para evitar la lesión de estructuras tendinosas. La rotura tendinosa y las calcinosis intratendinosas pueden tratarse del mismo modo aunque en ambos casos la infiltración guiada por eco es una técnica más aceptable de primera línea. En el caso particular de las calcinosis conviene valorar la realización de estudios metabólicos según la magnitud del proceso o su repetición en otras localizaciones.

Conclusiones
La ecografía permite discriminar si el origen de los procesos inflamatorios que somos capaces de identificar por medio de la exploración física se origina en tejidos superficiales, tendones o articulaciones. En líneas generales, la actitud en urgencias está orientada a descartar la patología potencialmente grave cuando no la hay y a diagnosticarla cuando la hay. En el campo de la urgencia musculoesquelética del hombro, la patología potencialmente grave y que requiere un diagnóstico y tratamiento rápido es la artritis de origen infeccioso. En ese sentido, la ecografía es una herramienta que extiende nuestra capacidad semiológica en aquellos casos en que la valoración articular es difícil o cuando se interponen otros procesos diferenciales.
Foto 1: Bursitis subracromiodeltoidea, vista desde la cara anterior del hombro. MD: Músculo deltoides, BSAD: Bursa subacromiodeltoidea, TB: Tendón del bíceps, H: Húmero, TS: Tendón subescapular.
Foto 2: Calcificación del tendón supraespinoso, vista desde la cara anterior del hombro. TSE: Tendón supraespinoso, C: Calcificación, H: Húmero.


Figura 1. Esquema de manejo diagnóstico-terapéutico del dolor de hombro en urgencias. AINEs: Anti-inflamatorios no esteroideos; RHB: Rehabilitación.





Bibliografía
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  • Grassi W, Filippucci E, Busilacchi P. Musculoskeletal ultrasound. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2004 dic;18(6):813–26.
  • Sattler H. Value of arthrosonography of the shoulder in rheumatologic diagnosis. Examination technique, findings and their interpretation. Z Rheumatol. 1993 abr;52(2):90–6.
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  • Bianchi S, Martinoli C. Ecografía musculoesquelética. Primera Edición. Madrid: Marban; 2011.

lunes, 14 de mayo de 2012

Sobrepeso y Gonartrosis: ¿Otro mito a analizar?

Con frecuencia, damos por cierto que el sobrepeso y especialmente la obesidad mórbida es responsable en gran medida de la progresión acelerada de la osteoartrosis de rodilla. Considerando los mecanismos fisiopatológicos descritos en la artrosis, es muy probable que esta creencia sea realmente cierta.

Con la misma certeza, aseveramos a nuestros pacientes que la solución a sus problemas radica en la pérdida de peso. Esto, sin embargo, podría no ser del todo cierto de acuerdo con los resultados de un innovador trabajo publicado por el grupo australiano de Anandacoomarasamy y colaboradores en el Annals of the Rheumatic Diseases de este mes.
Con un diseño no randomizado sobre 78 individuos, los autores pusieron a régimen a dos grupos de pacientes con osteoartrosis de rodilla y sobrepeso. Los grupos se dividieron según el método de valoración de la degradación del cartílago: Medida ultrasonográfica o cuantificación de glucosaminoglicanos por medio del método dGEMRIC. Un grupo de pacientes perdió peso por medio de régimenes y otro por medios quirúrgicos. La evluación se hizo a los 12 meses.
El estudio demostró que la pérdida de peso condujo a una reducción significativa de la pérdida de cartílago únicamente en el compartimento interno de la rodilla sin casi modificación de la pérdida en el compartimento lateral. La forma de perder peso no modificó los resultados.
Este estudio, metodológicamente muy sencillo es el único que se ha diseñado para evaluar el efecto de la pérdida de peso en el cartílago de la rodilla.
Aunque la pérdida de peso es una recomendación universal dirigida a pacientes con sobrepeso, este trabajo nos permite (1) ser especialmente incisivos en el tema en personas con deterioro del cartílago del compartimento interno y (2) no depositar falsas esperanzas en personas en las que su gonartrosis es especialmente dependiente del compartimento externo.

Referencia
Anandacoomarasamy A, Leibman S, Smith G, Caterson I, Giuffre B, Fransen M, et al. Weight loss in obese people has structure-modifying effects on medial but not on lateral knee articular cartilage. Ann. Rheum. Dis. 2012 ene;71(1):26–32.

domingo, 13 de mayo de 2012

Documento de consenso sobre Fibromialgia

Con la colaboración de la Sociedad Española de Reumatología, Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, el Instituto Médico Valenciano y la Sociedad Española de Psiquiatría, entre otras organizaciones de prestigio científico, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha hecho público el documento "Fibromialgia".

Este documento de 150 páginas resume una visión completa de esta condición, desde aspectos episdemiológicos, fisiopatológicos, terapéuticos y sociales.

El documento es de libre acceso y puede ser consultado en:
http://www.msps.es/profesionales/prestacionesSanitarias/publicaciones/docs/fibromialgia.pdf

Enfermedad Pulmonar Intersticial en Polimiositis y Dermatomiositis

Prevalencia y presentación clínica
La enfermedad pulmonar intersticial (EPI) es una manifestación cuya frecuencia en la Polimiositis (PM) y Dermatomiositis (DM) ha sido comunicada en distintas proporciones (5-64%). En 2001, Marie et al, publicó una serie francesa con 36 casos de afectación pulmonar en pacientes con PM/DM de un total de 156 pacientes consecutivos (23%). De los 36 casos, se obtuvo un BAL en 11 (9 alveolitis neutrofílica y 2 alveolitis linfocítica).  El diagnóstico histológico se repartió entre la Neumonía Intersticial Usual y la Neumonia Interstincial Inespefíca y con menor frecuencia, BOOP (Bronquiolitis obliterante-Neumonía organizada). Los dos pacientes con alveolitis linfocítica evolucionaron a la resolución completa. El resto de los casos sólo consiguieron mejoría en el mejor de los casos.

Serología y analítica
La presencia de EPI ha sido asociada a la positividad de los anti Jo-1 en una entidad nosológica conocida como el síndrome antisintetasa y que algunos clasifican separadamente de la PM/DM pese a la estrecha relación entre sus síntomas y signos clínicos. Es de tener presente que un 60% de pacientes con EPI pueden tener el anti-Jo1 negativo. Otro detalle a tener presente es que si bien los niveles de aldolasa en estos pacientes siempre se encuentran elevados, en las dos series más grandes de EPI y PM/DM se reportaron pacientes con cifras de CPK normales, que aunque infrecuente, no debe desviar nuestra atención del resto del cuadro.

Factores relacionados con un peor pronóstico
En general, la mitad de los pacientes que desarrollan EPI en el seno de una PM/DM lo hacen de forma simultánea con el resto de la clínica muscular o dermatológica. Esto sin embargo no ha sido asociado con un peor o mejor pronóstico de las pruebas de función respiratoria. Fujisawa y colaboradores, en 2005 publicaron un estudio retrospectivo en el que compararon la evolución de sus pacientes con EPI, sean PM/EPI o DM/EPI. Se trata de una serie más pequeña (26 sujetos)  que la de Marie pero orientada a identificar los factores asociados a peor pronóstico. Sus resultados demostraron una menor concentración de CPK en los pacientes con DM/EPI que en aquellos con PM/EPI, una proporción mucho más elevada de linfocitos y eosinófilos en el BAL de los pacientes con DM/EPI. Identificaron que la forma histológica con peor pronóstico fue la conocida como DAD (Daño alveolar difuso) y que esta se presentaba con mayor frecuencia en los casos de DM/EPI. De acuerdo con ellos, el uso de corticoides como terapia única no alcanzó un efecto favorable y que la administración precoz de ciclosporina puede ser benéfica en estos pacientes. En general, una EPI en el seno de DM tiene un peor pronóstico que en el caso de una PM.

Tratamiento de la EPI en la PM/DM
A falta de ensayos clínicos, no se disponen de consensos basados en altos grados de evidencia. Los reportes de casos sugieren casi unánimemente evitar el uso de corticoestereoides como terapia única en los casos en que exista compromiso respiratorio severo (disnea de reposo, compromiso acelerado de la CFV, dependencia de oxigenorapia) de instalación rápida o larvada. Han habido buenos resultados con el uso de Ciclosporina y ciclofosfamida por lo que parece una terapia recomendable a asociar a dosis altas de CEs. El grupo de Susuki y Hayakawa, publicaron en 2009 una revisión de 5 casos de EPI y PM/DM/ADM con resultados intermedios tras el uso de inmunoglobulinas IV en pacientes que previamente habían fracasado a la Ciclosporina A y Ciclofosfamida. Dos de los cinco pacientes sobrevivieron, por lo que los autores consideran a la terapia con IGsIV como una alternativa de rescate. Detalle a considerar de este grupo es que 4 de los 5 pacientes eran portadores de una DM amiopática. En cuanto al uso de RTX, se han descrito ya varios casos de relativo éxito terapéutico. El uso de RTX parece ser especialmente recomendable en pacientes con SAS (Ver la entrada previa donde se ahonda en este tema) aunque la mejoría del ámbito respiratorio, en algunas series, se circunscribe a la estadística más que a la clínica.

En general podríamos trazar las siguientes recomendaciones:

Ante el desarrollo de una EPI en el seno de una PM/DM el esquema podría ser el siguiente:
  1. Prednisona 1-2 mg/Kg/día asociado a Ciclofosfamida (10-30 mg/Kg cada 3-4 semanas) o CiclosporinaA (2-4 mg/Kg/d).
  2. Rotar la Ciclofosfamida por Ciclosporina y viceversa en caso de fracaso de la primera alternativa.
  3. Considerar Inmunoglobulinas IV de rescate en caso de fracaso a la segunda alternativa (2mg/Kg/mes durante 4 meses).
  4. Considerar RTX en caso de fracaso a la segunda alternativa, antes que la tercera a razón de 1g por dosis en dos dosis separadas por 2 semanas (Alternativa: 375 mg/m² semanalmente durante 4 semanas)
Ante el desarrollo de una EPI en el seno de un SAS el esquema podría ser el siguiente:
  1. Prednisona 1-2 mg/Kg/día asociado a Ciclofosfamida.
  2. Considerar RTX en caso de fracaso a la primera alternativa a razón de 1g por dosis en dos dosis separadas por 2 semanas (Alternativa: 375 mg/m² semanalmente durante 4 semanas)
Referencias


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  • Schnabel A, Hellmich B, Gross WL. Interstitial lung disease in polymyositis and dermatomyositis. Curr Rheumatol Rep. 2005 abr;7(2):99–105.
  • Fujisawa T, Suda T, Nakamura Y, Enomoto N, Ide K, Toyoshima M, et al. Differences in clinical features and prognosis of interstitial lung diseases between polymyositis and dermatomyositis. J. Rheumatol. 2005 ene;32(1):58–64.
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  • Kameda H, Nagasawa H, Ogawa H, Sekiguchi N, Takei H, Tokuhira M, et al. Combination therapy with corticosteroids, cyclosporin A, and intravenous pulse cyclophosphamide for acute/subacute interstitial pneumonia in patients with dermatomyositis. J. Rheumatol. 2005 sep;32(9):1719–26.

Experiencia con el uso de Rituximab en la afectación pulmonar del sindrome antisintetasa

El sindrome antisintetaza (SAS) se puede considerar como una forma particular de las miositis inflamatorias que comparte algunas manifestaciones clínicas con la Dermatomiositis (DM).
Desde el punto de vista clínico, el SAS puede presentarse de manera similar a la DM sin embargo es capaz de producir una intensa afectación pulmonar intersticial, que a menudo, se establece en un corto periodo de tiempo y puede amenzar la vida del paciente. Otra característica del SAS es la peculiar afectación tegumentaria de las manos produciendo el signo de la "mano de mecánico". La presencia de anticuerpos Anti-Jo1 o Anti-PL12 son requisitos para establecer el diagnóstico.

La afectación pulmonar se manifiesta como una enfermedad pulmonar intersticial (EPI) que si bien se generaliza, es inicialmente proclive a afectar los campos inferiores. De acuerdo con los reportes de casos, la afectación pulmonar se manifesta en menos de 6 meses con gran intolerancia a los esfuerzos, sensación disneica de reposo y dependencia de la oxigenoterapia crónica. La prueba clínica que se anormaliza es el Test de los 6 minutos. La presencia de alteraciones de la DLCO son manifestaciones más avanzadas.

En cuanto al tratamiento, no se disponen de ensayos clínicos que sopesen el efecto de todas las terapias conocidas. De primera línea parece razonable seguir utilizando bolos de metilprednisolona, corticoterapia crónica a dosis de 1-2 mg/Kg/día y otros inmunomoduladores como la ciclosporina. La valoración de la respuesta debe hacerse en el corto plazo para considerar, en caso de fracaso, el uso de inmunoglobulinas IV, ciclofosfamida o Rituximab.

La serie más grande publicada hasta la fecha de pacientes con SAS tratados con RTX es la de Sen et al y que está compuesta por 11 pacientes. De los 11, 3 presentaron afectación respiratoria rápida (menos de un mes) y fueron tratados con RTX sin haber antes recibido CF o IGs. Los tres tuvieron una buena respuesta clínica a corto plazo con incremento de la DLCO de al menos 15%. Por otro lado, el uso de RTX como terapia de rescate mejoró la capacidad vital forzada en al menos 10% en el 65% de los pacientes.

Para mayor información sobre este y otros estudios relacionados con el SAS y la afectación respiratoria recomendamos la siguiente literatura

  • Sem M, Molberg O, Lund MB, Gran JT. Rituximab treatment of the anti-synthetase syndrome: a retrospective case series. Rheumatology (Oxford). 2009 ago;48(8):968–71.
  • Vandenbroucke E, Grutters JC, Altenburg J, Boersma WG, ter Borg EJ, van den Bosch JMM. Rituximab in life threatening antisynthetase syndrome. Rheumatol. Int. 2009 oct;29(12):1499–502.
  • Jordan Greco A-S, Métrailler J-C, Dayer E. [The antisynthetase syndrome: a cause of rapidly progressive interstitial lung disease]. Rev Med Suisse. 2007 nov 21;3(134):2675–6, 2679–81.
  • Häussermann A, Gillissen A, Seidel W. [The anti-Jo-1 syndrome - a specific form of myositis with interstitial lung disease]. Pneumologie. 2010 ago;64(8):496–503.
  • Solomon J, Swigris JJ, Brown KK. Myositis-related interstitial lung disease and antisynthetase syndrome. J Bras Pneumol. 2011 feb;37(1):100–9.


viernes, 11 de mayo de 2012

II Encuentro Multidisciplinar: Uso de terapias biológicas en Enfermedades Autoinmunes

Ayer, 10 de Mayo, se llevó a cabo el Segundo Encuentro Multidisciplinario sobre el uso de terapias biológicas en Enfermedades Autoinmunes.
Esta actividad fue organizada por la Unidad de Docencia Médica del Hospital Universitario Ramón y Cajal con la coordinación del Servicio de Reumatología y la participación de los Servicios de Dermatología, Gastroenterología y Oftalmología, así como la amable colaboración de los laboratorios Abbot.
Este año, con la moderación del Dr. Javier Orte Martinez, Reumatólogo del hospital, el tema se centró en el uso de fármacos aTNF en distintos procesos patológicos.
El Dr. Julio González, oftalmólogo, hizo una revisión exhaustiva de la experiencia existente en el uso de aTNF en el tratamiento de las Uveitis, tanto primarias como aquellas asociadas a otros procesos inflamatorios sistémicos. Incluyó además la experiencia de su servicio y reflexionó a tenor de ésta, del beneficio observado en aquellos pacientes en quienes la terapia biológica se administró precozmente.
A continuación, la Dra. Elena Garrido, del servicio de Gastroenterología ofreció una interesante ponencia sobre el uso de fármacos aTNF en mujeres gestantes. Según los resultados de estudios retrospectivos, la evolución de los embarazos ocurridos durante estos tratamientos pese a la recomendación médica, no ha sido particularmente mala. Aunque sigue siendo razonable desaconsejar el embarazo en el seno del uso de aTNF, la Dra. Garrido nos trasmite el mensaje adicional de que una gestación en este contexto puede llegar a término sin complicaciones.
La Dra. Cristina Macía, del servicio de Reumatología realizó una revisión prolija sobre el uso de fármacos aTNF en la enfermedad de Behçet. Estructurada sobre la experiencia con cada uno de los fármacos disponibles y organizada sobre la respuesta a las múltiples manifestaciones de esta enfermedad, la Dra. Macía estableció que hasta la fecha, el Infliximab y el Adalimumab son los fármacos con mayor respaldo para su uso como terapias biológicas en pacientes refractarios a terapias convencionales. 
Finalmente, la Dra. Teresa Garate, del servicio de Dermatología compartió con los asistentes su experiencia en el manejo de las hidrosadenitis con terapias biológicas, particularmente Adalimumab, mostrando espectaculares casos de mejoría en cortos plazos.
Como corolario, el Dr. Orte, moderador del encuentro encontró una convergencia en las opiniones de los ponentes que sintetizó a modo de reflexion en que si bien no debemos perder de vista los costes económicos de estos fármacos, el uso de las terapias biológicas debe considerarse antes que las manifestaciones inflamatorias produzcan un deterioro funcional, ofatlmológico o dermatológico del que ya exista poca esperanza de recuperación.


domingo, 6 de mayo de 2012

Hipotrofia de brazo izquierdo en paciente con enfermedad de Paget

Contribución de la Dra. María Angeles Blázquez.

Paciente varón de 76 años con antecedente de EPOC grado III que consulta por empeoramiento de su disnea habitual y fiebre.
El paciente fue diagnosticado además, 15 años antes de un Paget monostótico en la pala iliaca derecha que no ha precisado tratamiento.
Durante la exploración física por el cuadro predominantemente respiratorio, se objetivó una significativa hipotrofia muscular de la extremidad superior izquierda con respecto a la derecha. Los pulsos axilares, humerales y radiales era simétricos y el llenado capilar era normal en ambas manos.
El paciente atribuía la diferencia al hecho de ser diestro sin embargo reconocía que en los últimos años presentaba episodios de parestesias en distintas regiones del brazo y antebrazo izquierdos y cierto grado de debilidad sin referir en ningún momento anestesia o parálisis.
Fuera de los hallazgos respiratorios propios del proceso por el que consultaba el resto de la exploración era anodina siendo los rangos de movimiento cervical normales.
Se realizó una radiografía de columna cervical que adjuntamos a continuación.

Mas adelante comentaremos la resolución de este caso.