sábado, 28 de abril de 2012

Factores de Crecimiento en el manejo de la osteoartrosis

Recientemente se ha publicitado el uso de "factores de crecimiento" intraarticulares para el tratamiento de la osteoartrosis. A propósito de ello, hemos realizado una revisión de la literatura al respecto para tratar de encontrar evidencias a favor o en contra.

La osteoartrosis es el resultado de un disbalance entre la regeneración y el consumo de proteoglicanos constituyentes de la matriz del cartílago articular y a la disminución de la actividad anabólica de los condrocitos. De momento, las estrategias destinadas a frenar este proceso natural radican en proveer a los condrocitos de suficiente sustrato para desarrollar su función anabólica sin embargo no hay ningún ensayo en humanos que explore el efecto de factores de crecimiento que afecten directamente dicho metabolismo o que alteren el proceso inflamatorio que genera el consumo de la matriz. 

En el campo de las ciencias básicas, por otro lado, sí que existen estudios relacionados con estas terapias. Uno de los primeros estudios en modelos animales fue realizado por van Beuningen en 1994. En su modelo, utilizó TGF-beta (Transforming growing factor beta) directamente en las articulaciones de ratas. Los resultados de su modelo fueron auspiciosos en tanto que demostró una mayor actividad metabólica dentro de la matriz tras tres días de tratamiento. El TGF-beta, desde entonces ha sido del interés de varios investigadores. Blaney et al en 2007 publicó una revisión de la literatura hasta 2006 en la que incluyó resultados propios. El TGF-beta demostró un efectivo control del consumo de la matriz de cartílago sin embargo concluyó de forma contundente lo que otros autores ya habían observado in vitro: Se incrementaba la formación de osteofitos y la aparición de fibrosis. Desde entonces, la investigación alrededor del TGF-beta ha pasado a un segundo plano aunque el propio Blaney propuso que el uso de bloqueadores locales del TGF-beta podrían ser útiles de cara a un uso futuro de este tratamiento para impedir la aparición precoz de osteofitos o la formación de fibrosis.
Hardingan y colaboradores fueron de los primeros investigadores en estudiar el efecto de las citokinas en la patolgenia de la osteoartrosis. En un artículo publicado en 1992, daben cuenta del efecto deletereo de la IL-1 en la síntesis de proteoglicanos. En modelos porcinos, la instilación de IL-1 intraarticular produjo un inmediato deterioro de la matriz cartilaginosa a expensas de la reducción de proteoglicanos. El uso de AINEs permitió una discreta remodelación del tejido dañado mientras que los antagonistas de IL-1, el IGF-1 (insulin-like growing factor) y el propio TGF-beta mostraban por separado un efecto remodelador acelerado del daño causado por la IL-1 así como un efecto modulador del daño antes de la exposición a IL-1. En la actualidad, la actividad antinflamatoria del antagonista del receptor de IL-1 ha sido suficientemente documentada y su uso ha tenido resultados plausibles en pacientes con Artritis Reumatoide. Se ha documentado también su uso en pacientes con osteoartrosis erosiva (ver entrada sobre OAE) sin embargo la limitación radica en sus costes.
Otro modelo animal estudiado es aquel que propuso inicialmente Xu y colaboradores utilizando cultivos de plaquetas como forma de inhibición de la actividad de la IL-1 en el daño del colágeno tipo II y la desestructuración de la hélice de colágeno de la propia matriz de cartílago. Curiosamente los resultados in vitro no se reprodujeron en los modelos animales sugiriendo que otros factores relacionados con los tejidos maduros podrían ejercer un efecto modulador añadido. Estudios posteriores han apoyado el uso de los filtrados de plaquetas en el manejo de la osteoartrosis y entesopatias con resultados para todos los gustos. 

El costo de las terapias anti IL-1, IGF-1 y TGF-beta, la falta de estudios en humanos y las diferencias existentes en los resultados obtenidos en tejidos celulares aislados e in vivo son los principales obstáculos para no poder establecer actualmente una indicación de este tipo de tratamientos en el manejo del paciente con osteoartrosis.

Referencias
  • van Beuningen HM, van der Kraan PM, Arntz OJ, van den Berg WB. Transforming growth factor-beta 1 stimulates articular chondrocyte proteoglycan synthesis and induces osteophyte formation in the murine knee joint. Lab. Invest. 1994 ago;71(2):279–90.
  • Hardingham TE, Bayliss MT, Rayan V, Noble DP. Effects of growth factors and cytokines on proteoglycan turnover in articular cartilage. Br. J. Rheumatol. 1992;31 Suppl 1:1–6.
  • Xu C, Oyajobi BO, Frazer A, Kozaci LD, Russell RG, Hollander AP. Effects of growth factors and interleukin-1 alpha on proteoglycan and type II collagen turnover in bovine nasal and articular chondrocyte pellet cultures. Endocrinology. 1996 ago;137(8):3557–65.
  • Blaney Davidson EN, van der Kraan PM, van den Berg WB. TGF-beta and osteoarthritis. Osteoarthr. Cartil. 2007 jun;15(6):597–604.

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